Bateaux
es una de las revistas (Francesa) más prestigiosas del sector de la náutica
deportiva.
Al
final encontrara la traducción al castellano.
Lat





Bateaux:
"Una semana a
bordo del MacGregor 26 X"
(páginas 44 a 51)
Páginas 44 y 45
PARA UN CRUCERO TRANSGÉNICO...
Había que atreverse, y los americanos
lo han hecho: el auténtico barco mixto. Irrita a los puristas de la vela pero
colmará a los pluralistas de los placeres náuticos.
Si hay un barco que ha hecho correr
ríos de tinta y gastar saliva desde su presentación en el Salón de París de
1996 ése es el MacGregor 26 X. Los amantes de la vela pura y dura apenas ven en
él una caravana con mástil, cuyas velas son apenas un elemento de marketing.
Los adictos al motor estiman que, vista su carena, nada tiene que ver con una
buena motora. Pero otros, menos sectarios, ven en él el porvenir de la
navegación de recreo... En Bateaux hemos querido
saber más acerca de este barco híbrido venido de California y que por allí por
donde pasa encuentra un éxito comercial inigualado por velero alguno (2.300
unidades vendidas en el mundo, de las cuales 70 en Francia, en dos años...).
El mejor medio era utilizarlo en la
óptica de su programa: el crucero costero con etapas bastante cortas. Durante
una semana hemos navegado con él por el norte de Bretaña, entre la punta de Groin y el Cabo Fréhel, en
condiciones de tiempo estival: sol y brisa por debajo de los veinte nudos.
El concepto ya había sido probado, con
éxito, por el astillero con el MacGregor 19, aunque según su propio creador,
Roger MacGregor, era demasiado pequeño. El 19 ya no se vende actualmente. Roger
MacGregor buscaba una idea para relanzar su astillero, que producía monocascos y
multicascos de 26 a 65 pies, concebidos siempre bajo
el signo de la innovación. Hoy ya no produce más que el MacGregor 26 X, pero
prevé la salida próxima de un barco más grande, con el mismo concepto...
Viento medio y
soleado
Es cierto que podíamos esperar un
viento más musculoso -y nos hubiera gustado tener un poco más- en el mes de
junio, frente a Saint Malo. Pero no hay que quejarse, tuvimos sol y una pequeña
brisa de 5 a 18 nudos durante toda la semana, suficiente para darnos cuenta de
todas las posibilidades de este barco. Ha sido homologado en categoría C para
una navegación costera con viento inferior a 27 nudos; las condiciones
correspondían, pues, bien a su programa.
Pie foto grande: A vela como a motor,
el MG se muestra fácil de navegar. Esta polivalencia limita su rendimiento a
vela pero permite explotar todas las posibilidades de crucero.
Pie foto pequeña:
Veinte nudos a motor con tiempo encalmado, este crucero es una bella
herramienta para aprovechar plenamente todas las delicias náuticas.
Páginas 46 y 47
90º DE UN BORDO A OTRO CIÑENDO, VELOCIDAD 4
NUDOS
Divertido a motor y a vela
A motor: Con el Tohatsu 50 Cv que equipaba
nuestro barco hemos rozado los 20 nudos a 4.500 vueltas por minuto, con mar
encalmada. Contra el oleaje y 18 nudos de viento se podría alcanzar una
velocidad equivalente pero en detrimento del confort de la tripulación y bajo
los rociones. Parece mejor reducir la velocidad en torno a los 10 nudos, lo que
ya es más que respetable.
Hasta fuerza 2: Incluso con su gran
génova, le cuesta arrancar, a menos que se vacíe el
lastre de agua, lo que entraña riesgos porque pierde enormemente en
estabilidad.
Hasta fuerza 4: Sus condiciones
favoritas. Con toda la mayor y la génova, remonta a
45º del viento, a una velocidad de 4 nudos. Al abatir, la velocidad no aumenta
en gran proporción, alcanzando 4,8 nudos. Con espí
asimétrico, a 135º del viento, la corredera marca 5,5 nudos. Más allá, el espí se desventa lógicamente, y
hay entonces que cruzar espí y mayor para alcanzar,
con viento en popa, 4,5 nudos.
Fuerza 5: Un rizo en la mayor
y foque, el MG remonta a 45º del viento a 4,5 nudos. En rumbos portantes, la
velocidad sobrepasa los 6 nudos con el espí, siempre
conservando una buena estabilidad de ruta.
Pie de foto pág.
46:
Al MC no le gusta la escora más allá de 20 grados. A partir de 15 nudos de
viento real hay que resolverse a tomar un rizo. En esta foto se ven muy bien
las formas planas y poco comunes de la carena.
A VELA.
UN VELERO TRANQUILO QUE NO TEME
Un crucero honesto, bien equilibrado,
pero que necesita viento para arrancar.
Es cierto que cuando se observa la
carena plana del MG sobre su remolque caben dudas acerca de su rendimiento.
Pero no tiene nada de qué avergonzarse, teniendo en cuenta sus opciones
audaces. Como recordatorio, y para bien situar las diferencias, allí donde el
MG progresa a 4 nudos (ciñendo, fuerza 4), un velero deportivo de tamaño
comparable, como el First 260, andará a 6 nudos.
Hasta ahí la comparación. El programa no es evidentemente el mismo...
En la práctica, este velero
equilibrado y fácil de maniobrar sólo no plantea problema alguno para ir a
vela. Se puede soltar sin riesgo el timón para cazar una génova
con ayuda de uno de los dos winches sobre el cubierta o para levantar un poco la orza en portantes.
Precisa pero un poco pesada -a causa principalmente de la unión con el motor,
que puede desolidarizarse-, la pequeña rueda de timón gobierna dos palas
verticales y profundas que tienen tendencia a desconectar más allá de los 25º
de escora. Pero es que con ese ángulo la navegación se hace desagradable: la
carena no ha sido concebida para una escora demasiado grande.
El casco pasa bien la ola, sin
bloquearse en la cima. Su único "agujero" aparece con vientos flojos,
porque la proporción entre la superficie vélica y el
peso es insuficiente para propulsar al barco y también porque su superficie
mojada es excesiva. Pero no importa; el motor fueraborda de 50 Cv permite siempre volver a puerto a tiempo. Basta con
bajar las velas, vaciar el lastre de agua y subir la orza y los timones: el
26X se transforma en
una lancha motora con la que se puede tirar de un esquiador o navegar con sólo
40 centímetros de calado...
Pies de foto pág. 47: 23 cm., motor levantado. Ese calado permite
acceder a cualquier fondeo, y el fondo plano del barco facilita la varada.
La toma de agua del
lastre se encuentra en el espejo de popa y la toma de aire bajo la litera
delantera. En cuatro minutos se llenan los 680 litros.
La batería está
escondida en el interior de la bitácora. Su capacidad de 60 Ah basta para el
arranque del motor, la electrónica y la iluminación.
Páginas 48 y 49
A BORDO
UN AUTÉNTICO SALÓN PERO POCA CAPACIDAD DE
ESTIBA
El volumen interior
es impresionante y ha sido explotado inteligentemente
El placer de la vida a bordo es el
punto fuerte del MG. La bañera, larga y profunda, produce seguridad y confort
para seis tripulantes, tanto navegando como atracados. El asiento del piloto se
escamotea hacia un lado gracias a una bisagra que debería ser más ancha para
mejorar su solidez. El conjunto se abre sobre el espejo de popa, para bañarse o
acceder al muelle. Vista la altura del francobordo, resulta en efecto poco
sencillo subir a bordo por otros sitios. El cubierta y
la zona de proa ofrecen buenas superficies para los baños de sol.
El interior, accesible mediante un
sólo escalón, es muy voluminoso, claro gracias a los portillos cenitales y bien
aireado por la gran escotilla de proa en poliéster que se encuentra sobre la
litera doble de proa. Sólo le falta un sistema para poderlo mantener en
posición intermedia... Con el auténtico salón a estribor, la circulación no
plantea problema alguno, máxime cuando se dispone de una altura interior
excepcional para el tamaño de barco.
Las terminaciones del modelo de base
son mínimas, con contramoldes un poco flexibles,
ningún armario y numerosas zonas de estiba pero que deberían estar
compartimentadas. El importador propone, en su versión Joker, un revestimiento
de los tabiques y los contramoldes del casco mediante
armaritos de madera que hace al interior mucho más
agradable.
La litera trasera ofrece dimensiones
impresionantes (2x1,86m) pero su acceso exige cierta
agilidad. Su anchura se reduce a 1,44m si se añade un cofre de bañera a
estribor, lo que resulta ser una buena opción.
El salón, transformable en litera
doble para niños, puede eventualmente ser utilizado elevando así la capacidad
de la tripulación a seis personas.
Bajo cada litera, los cofres de estiba
permiten almacenar material y sacos, pero no están compartimentados y la
terminación se limita a una capa de pintura.
Los detalles para mejorar la vida en
el muelle o fondeados no faltan, como esta fijación para la vela mayor o la
mesa de bañera fijada a la bitácora.
PIE FOTOS P.48
ESPACIO PARA CUATRO EN CRUCERO COSTERO
El espejo de popa es ancho pero está
muy ocupado por el motor y los mecanismos de dirección. En fondeo, cuando los
timones están levantados, el acceso es limitado.
Una auténtica cocina, con zona de
trabajo, fuego doble y fregadero, con los que preparar comidas completas.
Amplio y bien concebido, el interior
permite la vida a bordo de cuatro personas sin estrecheces, con mucha más
iluminación y aireación que en barcos de tamaño similar. Sólo el acceso a la litera
trasera exige algunas contorsiones.
El baño separado, raro en estas
esloras, es un poco exiguo pero está bien equipado con un WC químico, un
pequeño lavabo y una estiba suficiente.
Páginas 50 y 51
La consola de mando (bitácora) agrupa
el mando del motor, el cuentavueltas y el ángulo de trim.
También sirve de soporte a la mesa de bañera.
El acastillaje
de puente (Lewmar y Harken)
está bien dispuesto. Dos raíles de escota permiten regular de forma óptima el génova o el foque.
El paso sobre cubierta no es práctico,
a causa de su altura y la ausencia de agarraderos.
El panel de bajada (tambucho) se abre
ampliamente para permitir a los que miden más de 1,80 metros estar de pie en el
interior.
Poner y quitar el mástil es realizable
por una sola persona gracias a un sistema de palancas.
La gran escotilla de proa procura una
excelente aireación y un acceso directo a la parte delantera.
El pozo de anclas alberga cadena y
cabo. El ancla se queda en la proa sobre una roldana en inox.
Los grandes portillos cenitales
ahumados ofrece gran luminosidad interior sin
recalentar la atmósfera.
El fondo del casco está compuesto de
quince capas de tejido de fibra de vidrio, garantizando una solidez a toda
prueba tanto para la varada como para cargarlo en su remolque con ayuda del
motor.
El respaldo del asiento se puede
quitar para agrandar, si es necesario, la litera delantera para confort de los
más altos.
La mesa de madera del salón tiene un
recipiente para botellas así como un gran cajón para guardar los mapas.
La orza en fibra de vidrio se levanta
fácilmente con la mano, sin necesidad de winch. Pero
tiene tendencia a moverse lateralmente, golpeando con las paredes de su
alojamiento.
El gran cofre de bañera, opcional, es
indispensable si se quieren realizar cruceros de varios días.
En fondeo, con algo de oleaje, el
casco produce un efecto de resonancia. Lástima...
La altura del francobordo es muy
segura para los ocupantes de la bañera.
Los dos timones ofrecen mejor control a
vela y gran precisión a motor en las maniobras.
El asiento del piloto bascula sobre un
costado y abre el paso hacia el espejo de popa, pero el enganche de la bisagra
debiera ser más sólido.
BALANCE
PARA UNAS VACACIONES NÁUTICAS TOTALES
Su rendimiento limitado a vela se ve
ampliamente compensado por el abanico de actividades que le ofrece al
utilizador.
Su éxito se explica por su auténtica
polivalencia y su facilidad de puesta en marcha. Puede ser utilizado lo mismo a
vela que para arrastrar a un esquiador o pescar. Es un auténtico velero, al que se le ha añadido un motor
potente. Al fueraborda de dos tiempos propuesto en serie se le debe preferir el cuatro tiempos por su menor ruido y su mejor rendimiento
a bajo régimen.
Su look no
es de los más logrados, pero es el precio a pagar por su habitabilidad
excepcional. Un velero de siete (ocho) metros de eslora ofrece rara vez una
altura interior y un acomodo en litera para cuatro adultos y dos niños.
Con la orza levantada y uno de los
timones en el agua, ofrece unas maniobras a motor de una precisión
extraordinaria. Finalmente, su escaso calado y su casco que no le teme a casi
nada le permiten acceder a lugares prohibidos a muchísimos veleros, sin estrés
en cuanto a la varada. El concepto de mezcla vela-motor jamás había sido
llevado tan lejos, y es todo un éxito de cara a los placeres náuticos aunque,
reverso de la medalla, requiere el permiso costero (en España, PER)...
169.000 F: Versión
estándar, con dos velas, cocina de alcohol equipada, WC químico, escala de
baño, sin motor ni remolque
276.300 F: Versión
Joker, listo para navegar con tres velas (una de ellas el espí),
motor 50 Cv. cuatro tiempos, dotación de 5ª categoría
(en España, categoría “C”), remolque de carretera, piloto automático y tridata, WC marino, cocina de gas, depósito de 70 litros...
OPCIONES: Enrollador de botavara: 16.900F
Velas Elvstrom (en vez de Doyle): 11.300F
Motor Tohatsu 50 Cv dos tiempos:
28.600F
Roldana y ancla:
2.900F
Capota de descenso:
4.300F
Bimini solar: 2.900F
WC marino: 2.900F
Cocina de gas: 900F
Características,
Eslora, Flotación, Manga, Calado, Desplazamiento, Lastre, Vela mayor, Génova
estándar, Arquitecto, Constructor, Importador, Precio de base.
·
Placer de
navegación-facilidad de maniobra: BIEN.
·
Rendimientos: DENTRO
DE
·
Calidad de
construcción-equipamiento: BIEN.
·
Confort en el puente
o cubierta: BIEN.
·
Confort interior:
BIEN.