Bateaux es una de las revistas (Francesa) más prestigiosas del sector de la náutica deportiva.

 

Al final encontrara la traducción al castellano.

 

Lat

 

 

 

 

 

 

Bateaux:

483, Agosto 1998

"Una semana a bordo  del MacGregor 26 X"

(páginas 44 a 51)

 

Páginas 44 y 45

PARA UN CRUCERO TRANSGÉNICO...

 

          Había que atreverse, y los americanos lo han hecho: el auténtico barco mixto. Irrita a los puristas de la vela pero colmará a los pluralistas de los placeres náuticos.

          Si hay un barco que ha hecho correr ríos de tinta y gastar saliva desde su presentación en el Salón de París de 1996 ése es el MacGregor 26 X. Los amantes de la vela pura y dura apenas ven en él una caravana con mástil, cuyas velas son apenas un elemento de marketing. Los adictos al motor estiman que, vista su carena, nada tiene que ver con una buena motora. Pero otros, menos sectarios, ven en él el porvenir de la navegación de recreo... En Bateaux hemos querido saber más acerca de este barco híbrido venido de California y que por allí por donde pasa encuentra un éxito comercial inigualado por velero alguno (2.300 unidades vendidas en el mundo, de las cuales 70 en Francia, en dos años...).

          El mejor medio era utilizarlo en la óptica de su programa: el crucero costero con etapas bastante cortas. Durante una semana hemos navegado con él por el norte de Bretaña, entre la punta de Groin y el Cabo Fréhel, en condiciones de tiempo estival: sol y brisa por debajo de los veinte nudos.

          El concepto ya había sido probado, con éxito, por el astillero con el MacGregor 19, aunque según su propio creador, Roger MacGregor, era demasiado pequeño. El 19 ya no se vende actualmente. Roger MacGregor buscaba una idea para relanzar su astillero, que producía monocascos y multicascos de 26 a 65 pies, concebidos siempre bajo el signo de la innovación. Hoy ya no produce más que el MacGregor 26 X, pero prevé la salida próxima de un barco más grande, con el mismo concepto...

 

LAS CONDICIONES DEL ENSAYO

 

Viento medio y soleado

          Es cierto que podíamos esperar un viento más musculoso -y nos hubiera gustado tener un poco más- en el mes de junio, frente a Saint Malo. Pero no hay que quejarse, tuvimos sol y una pequeña brisa de 5 a 18 nudos durante toda la semana, suficiente para darnos cuenta de todas las posibilidades de este barco. Ha sido homologado en categoría C para una navegación costera con viento inferior a 27 nudos; las condiciones correspondían, pues, bien a su programa.

Pie foto grande: A vela como a motor, el MG se muestra fácil de navegar. Esta polivalencia limita su rendimiento a vela pero permite explotar todas las posibilidades de crucero.

Pie foto pequeña: Veinte nudos a motor con tiempo encalmado, este crucero es una bella herramienta para aprovechar plenamente todas las delicias náuticas.

 

Páginas 46 y 47

 

90º DE UN BORDO A OTRO CIÑENDO, VELOCIDAD 4 NUDOS

Divertido a motor y a vela

 

A motor: Con el Tohatsu 50 Cv que equipaba nuestro barco hemos rozado los 20 nudos a 4.500 vueltas por minuto, con mar encalmada. Contra el oleaje y 18 nudos de viento se podría alcanzar una velocidad equivalente pero en detrimento del confort de la tripulación y bajo los rociones. Parece mejor reducir la velocidad en torno a los 10 nudos, lo que ya es más que respetable.

Hasta fuerza 2: Incluso con su gran génova, le cuesta arrancar, a menos que se vacíe el lastre de agua, lo que entraña riesgos porque pierde enormemente en estabilidad.

Hasta fuerza 4: Sus condiciones favoritas. Con toda la mayor y la génova, remonta a 45º del viento, a una velocidad de 4 nudos. Al abatir, la velocidad no aumenta en gran proporción, alcanzando 4,8 nudos. Con espí asimétrico, a 135º del viento, la corredera marca 5,5 nudos. Más allá, el espí se desventa lógicamente, y hay entonces que cruzar espí y mayor para alcanzar, con viento en popa, 4,5 nudos.

Fuerza 5: Un rizo en la mayor y foque, el MG remonta a 45º del viento a 4,5 nudos. En rumbos portantes, la velocidad sobrepasa los 6 nudos con el espí, siempre conservando una buena estabilidad de ruta.

 

Pie de foto pág. 46: Al MC no le gusta la escora más allá de 20 grados. A partir de 15 nudos de viento real hay que resolverse a tomar un rizo. En esta foto se ven muy bien las formas planas y poco comunes de la carena.

 

A VELA.

UN VELERO TRANQUILO QUE NO TEME LA CEÑIDA

 

          Un crucero honesto, bien equilibrado, pero que necesita viento para arrancar.

          Es cierto que cuando se observa la carena plana del MG sobre su remolque caben dudas acerca de su rendimiento. Pero no tiene nada de qué avergonzarse, teniendo en cuenta sus opciones audaces. Como recordatorio, y para bien situar las diferencias, allí donde el MG progresa a 4 nudos (ciñendo, fuerza 4), un velero deportivo de tamaño comparable, como el First 260, andará a 6 nudos. Hasta ahí la comparación. El programa no es evidentemente el mismo...

          En la práctica, este velero equilibrado y fácil de maniobrar sólo no plantea problema alguno para ir a vela. Se puede soltar sin riesgo el timón para cazar una génova con ayuda de uno de los dos winches sobre el cubierta o para levantar un poco la orza en portantes. Precisa pero un poco pesada -a causa principalmente de la unión con el motor, que puede desolidarizarse-, la pequeña rueda de timón gobierna dos palas verticales y profundas que tienen tendencia a desconectar más allá de los 25º de escora. Pero es que con ese ángulo la navegación se hace desagradable: la carena no ha sido concebida para una escora demasiado grande.

          El casco pasa bien la ola, sin bloquearse en la cima. Su único "agujero" aparece con vientos flojos, porque la proporción entre la superficie vélica y el peso es insuficiente para propulsar al barco y también porque su superficie mojada es excesiva. Pero no importa; el motor fueraborda de 50 Cv permite siempre volver a puerto a tiempo. Basta con bajar las velas, vaciar el lastre de agua y subir la orza y los timones: el

 

26X se transforma en una lancha motora con la que se puede tirar de un esquiador o navegar con sólo 40 centímetros de calado...

Pies de foto pág. 47: 23 cm., motor levantado. Ese calado permite acceder a cualquier fondeo, y el fondo plano del barco facilita la varada.

La toma de agua del lastre se encuentra en el espejo de popa y la toma de aire bajo la litera delantera. En cuatro minutos se llenan los 680 litros.

La batería está escondida en el interior de la bitácora. Su capacidad de 60 Ah basta para el arranque del motor, la electrónica y la iluminación.

 

Páginas 48 y 49

 

A BORDO

UN AUTÉNTICO SALÓN PERO POCA CAPACIDAD DE ESTIBA

 

El volumen interior es impresionante y ha sido explotado inteligentemente

          El placer de la vida a bordo es el punto fuerte del MG. La bañera, larga y profunda, produce seguridad y confort para seis tripulantes, tanto navegando como atracados. El asiento del piloto se escamotea hacia un lado gracias a una bisagra que debería ser más ancha para mejorar su solidez. El conjunto se abre sobre el espejo de popa, para bañarse o acceder al muelle. Vista la altura del francobordo, resulta en efecto poco sencillo subir a bordo por otros sitios. El cubierta y la zona de proa ofrecen buenas superficies para los baños de sol.

          El interior, accesible mediante un sólo escalón, es muy voluminoso, claro gracias a los portillos cenitales y bien aireado por la gran escotilla de proa en poliéster que se encuentra sobre la litera doble de proa. Sólo le falta un sistema para poderlo mantener en posición intermedia... Con el auténtico salón a estribor, la circulación no plantea problema alguno, máxime cuando se dispone de una altura interior excepcional para el tamaño de barco.

          Las terminaciones del modelo de base son mínimas, con contramoldes un poco flexibles, ningún armario y numerosas zonas de estiba pero que deberían estar compartimentadas. El importador propone, en su versión Joker, un revestimiento de los tabiques y los contramoldes del casco mediante armaritos de madera que hace al interior mucho más agradable.

          La litera trasera ofrece dimensiones impresionantes (2x1,86m) pero su acceso exige cierta agilidad. Su anchura se reduce a 1,44m si se añade un cofre de bañera a estribor, lo que resulta ser una buena opción.

          El salón, transformable en litera doble para niños, puede eventualmente ser utilizado elevando así la capacidad de la tripulación a seis personas.

 

CON LA LUPA

 

          Bajo cada litera, los cofres de estiba permiten almacenar material y sacos, pero no están compartimentados y la terminación se limita a una capa de pintura.

          Los detalles para mejorar la vida en el muelle o fondeados no faltan, como esta fijación para la vela mayor o la mesa de bañera fijada a la bitácora.

 

PIE FOTOS P.48

ESPACIO PARA CUATRO EN CRUCERO COSTERO

 

 

          El espejo de popa es ancho pero está muy ocupado por el motor y los mecanismos de dirección. En fondeo, cuando los timones están levantados, el acceso es limitado.

          Una auténtica cocina, con zona de trabajo, fuego doble y fregadero, con los que preparar comidas completas.

          Amplio y bien concebido, el interior permite la vida a bordo de cuatro personas sin estrecheces, con mucha más iluminación y aireación que en barcos de tamaño similar. Sólo el acceso a la litera trasera exige algunas contorsiones.

 

PIE FOTO P.49

 

          El baño separado, raro en estas esloras, es un poco exiguo pero está bien equipado con un WC químico, un pequeño lavabo y una estiba suficiente.

 

Páginas 50 y 51

 

          La consola de mando (bitácora) agrupa el mando del motor, el cuentavueltas y el ángulo de trim. También sirve de soporte a la mesa de bañera.

          El acastillaje de puente (Lewmar y Harken) está bien dispuesto. Dos raíles de escota permiten regular de forma óptima el génova o el foque.

          El paso sobre cubierta no es práctico, a causa de su altura y la ausencia de agarraderos.

          El panel de bajada (tambucho) se abre ampliamente para permitir a los que miden más de 1,80 metros estar de pie en el interior.

          Poner y quitar el mástil es realizable por una sola persona gracias a un sistema de palancas.

          La gran escotilla de proa procura una excelente aireación y un acceso directo a la parte delantera.

          El pozo de anclas alberga cadena y cabo. El ancla se queda en la proa sobre una roldana en inox.

          Los grandes portillos cenitales ahumados ofrece gran luminosidad interior sin recalentar la atmósfera.

          El fondo del casco está compuesto de quince capas de tejido de fibra de vidrio, garantizando una solidez a toda prueba tanto para la varada como para cargarlo en su remolque con ayuda del motor.

          El respaldo del asiento se puede quitar para agrandar, si es necesario, la litera delantera para confort de los más altos.

          La mesa de madera del salón tiene un recipiente para botellas así como un gran cajón para guardar los mapas.

          La orza en fibra de vidrio se levanta fácilmente con la mano, sin necesidad de winch. Pero tiene tendencia a moverse lateralmente, golpeando con las paredes de su alojamiento.

          El gran cofre de bañera, opcional, es indispensable si se quieren realizar cruceros de varios días.

          En fondeo, con algo de oleaje, el casco produce un efecto de resonancia. Lástima...

          La altura del francobordo es muy segura para los ocupantes de la bañera.

     Los dos timones ofrecen mejor control a vela y gran precisión a motor en las maniobras.

          El asiento del piloto bascula sobre un costado y abre el paso hacia el espejo de popa, pero el enganche de la bisagra debiera ser más sólido.

 

BALANCE

PARA UNAS VACACIONES NÁUTICAS TOTALES

 

          Su rendimiento limitado a vela se ve ampliamente compensado por el abanico de actividades que le ofrece al utilizador.

          Su éxito se explica por su auténtica polivalencia y su facilidad de puesta en marcha. Puede ser utilizado lo mismo a vela que para arrastrar a un esquiador o pescar. Es un auténtico velero, al que se le ha añadido un motor potente. Al fueraborda de dos tiempos propuesto en serie se le debe preferir el cuatro tiempos por su menor ruido y su mejor rendimiento a bajo régimen.

          Su look no es de los más logrados, pero es el precio a pagar por su habitabilidad excepcional. Un velero de siete (ocho) metros de eslora ofrece rara vez una altura interior y un acomodo en litera para cuatro adultos y dos niños.

          Con la orza levantada y uno de los timones en el agua, ofrece unas maniobras a motor de una precisión extraordinaria. Finalmente, su escaso calado y su casco que no le teme a casi nada le permiten acceder a lugares prohibidos a muchísimos veleros, sin estrés en cuanto a la varada. El concepto de mezcla vela-motor jamás había sido llevado tan lejos, y es todo un éxito de cara a los placeres náuticos aunque, reverso de la medalla, requiere el permiso costero (en España, PER)...

 

PRESUPUESTO A LA CARTA

 

169.000 F: Versión estándar, con dos velas, cocina de alcohol equipada, WC químico, escala de baño, sin motor ni remolque

276.300 F: Versión Joker, listo para navegar con tres velas (una de ellas el espí), motor 50 Cv. cuatro tiempos, dotación de 5ª categoría (en España, categoría “C”), remolque de carretera, piloto automático y tridata, WC marino, cocina de gas, depósito de 70 litros...

OPCIONES: Enrollador de botavara: 16.900F

Velas Elvstrom (en vez de Doyle): 11.300F

Motor Tohatsu 50 Cv dos tiempos: 28.600F

Roldana y ancla: 2.900F

Capota de descenso: 4.300F

Bimini solar: 2.900F

WC marino: 2.900F

Cocina de gas: 900F

 

EL MG FRENTE A SUS COMPETIDORES

 

Características, Eslora, Flotación, Manga, Calado, Desplazamiento, Lastre, Vela mayor, Génova estándar, Arquitecto, Constructor, Importador, Precio de base.

 

RESULTADOS DE LA PRUEBA COMPARANDO EL MacGregor 26 X CON SUS COMPETIDORES

 

·       Placer de navegación-facilidad de maniobra: BIEN.

·       Rendimientos: DENTRO DE LA MEDIA.

·       Calidad de construcción-equipamiento: BIEN.

·       Confort en el puente o cubierta: BIEN.

·       Confort interior: BIEN.